Caminando hasta la fuente donde bebí tu amargo sabor. Escondido entre gotas juguetonas que salpicaban el aire. Cargado de buenas intenciones que poco a poco se fueron secando, como copos de nieve llegados del desierto. Expectante e impaciente por volver a creer en mí. Recordando la humedad del agua en mis manos, mojadas de blancos y negros. Viendo mis propios ojos reflejados en el fondo del tranquilo y solitario estanque. Esos ojos malditos, como peces buceando entre mis recuerdos. Me miraban fijamente hasta desdibujar mi propia mirada. Hasta hacerme perder el juicio, en el que nunca tuve ni juez ni defensa. Hasta hacerme llorar de tristeza, hasta hacerme dudar de mis creencias.
Caminando hasta la fuente donde bebí de mi amargo sabor. Escondido de mí mismo jugué a no crecer. Y sin querer me estanqué entre las aguas frías del frío del invierno. Pero el agua sigue corriendo.

Texto y foto: LQVMO

"Chocolate Brown" The Cranberries