Castillo que velas este río hecho de sollozos. Es extraña tu silueta pintada de sombras en este crepúsculo silencioso. Es curiosa tu figura reposada defendiendo tus propios tesoros. Son extrañas mis pisadas en la tierra quemada, sin dejar rastro, sin dejar huella, sin levantar polvo. ¿Hemos viajado en el tiempo sin restregarnos los ojos? 
Quizá con suerte, musito escudriñando tu piel de arena, recuerdas aquellos días en los que serviste de caja fuerte. Quizá extrañes cuando a tus pies aún corría bravo y peligroso el Alto Guadiana, antes de que lo domaran en esta cárcel de ladrillos y cemento que llaman presa. Así os dejaron a ambos: apresados por un falso mar que moja vuestros pies y aguas abajo la tierra reseca. 
Pero castillo de duermes tranquilo: tus piedras muertas resucitarán al paso del viajero. Tú que reposas sobre la peña "roya", la gran roca roja que han conquistado tus almenas y torres y dan sentido a tu bautizo. Tú, castillo olvidado, cuyo corazón de mampostería y siglos, adarves sigilosos encaramados sobre las fuertes murallas, seguirás fiel a tu naturaleza defensiva hasta la inutilidad de nuestros días. Y quizá, como dijo aquel, no sea casualidad que tu misteriosa figura se entrecorte etérea, en el horizonte, allá sobre el oeste, justo por donde se cae el sol.

Nikon D200. Objetivo: Sigma 18-200mm F/3.5-6.3
Longitud Focal: 95mm
Modo de exposición: Manual
Modo de medición: Puntual
1/80 segundo(s) - F/5.6
Sensibilidad: ISO 100
Optimizar imag: Normal
Balance de blancos: Luz del sol directa
Modo de AF: Manual
Fecha: 10/05/2009. 8:39 h.
Lugar: Embalse de Peñarroya con su castillo al fondo (Argamasilla de Alba, Ciudad Real)