Buscando el otoño
Como Octubre no llegaba, decidí salir a su encuentro. No habíamos quedado, pero llevaba 28 años sin faltar a su cita. Quizá fue culpa mía al dar por supuesta su lealtad, temporada tras temporada. Me calcé y bajé al bosque en su busca. Mis pies jugaron por la húmeda tierra, pero no sintieron el crujir del otoño. Así lo estuve buscando tres placenteras horas.
El otoño, fábrica de hojas de secas en el suelo y pardos colores en las copas. Acogedor corredor entre el verano y el invierno. Carnaval de plantas, arbustos y demás amigos vegetales, que tiñen sus cuerpos con llamativos motivos dignos de Van Gogh. Le estuve buscando, abnegado, en medio del capricho de la Naturaleza. Pero no lo encontré. No vi suelos de hojas ni lluvia dorada.
Entonces, cuando las fuerzas de mis piernas parecían querer hacerme desertar, alcé mis ojos para tratar de ver el cielo. Pero entre medias se interpuso esa majestuosa explosión de colores mezclados y preparados para dejarse vencer por la gravedad. Como pacientes tejedoras, las ramas de los más altos árboles estaban preparando una auténtica alfombra de hojas que, en cualquier momento, lloverá sobre nosotros para cubrirlo todo, al fin, del majestuoso otoño. Sólo hay que saber esperar un poco más.
Nikon D200. Objetivo: Sigma 18-200mm F/3.5-6.3
Longitud Focal: 55mm
Modo de exposición: Manual
Modo de medición: Puntual
1/160 segundo(s) - F/5
Sensibilidad: ISO 500
Balance de blancos: Nublado
Modo de AF: Manual
Fecha 21/10/2009. 11:45 h.
Lugar: Jardín del Príncipe (Aranjuez).


selenedenebulae dijo
Bueno, parece que se sigue haciendo de rogar, pero tiene que llegar de una vez. La foto es preciosa.
Muchos besos
26 Octubre 2009 | 06:28 PM