Octubre siempre olía a frío que no quema, a hojas que resbalan por el aire para estamparse en la alfombra del suelo. Octubre simpre olía a mangas largas, al mojado perfume del cielo tormentoso. Octubre siempre olía al humo de las primeras chimeneas, impregnando el ambiente de recuerdos hogareños. Octubre siempre tenía el delicado sabor de las nubes más bajas, las que confunden su destino y acaban envolviendo al paseante de la calle desierta. Octubre siempre quiso ser otoño, y en el intento le robaba la bufanda. Octubre siempre sentía cercano el invierno, para prevenirnos y renovar el aburrido armario.
Cuando Octubre llegaba, lo que ven mis ojos se teñía de pardo. ¿Dónde estás este año?

Nikon D200. Objetivo: Sigma 18-200mm F/3.5-6.3
Longitud Focal: 18mm
Modo de exposición: Manual
Modo de medición: Multipatrón
1/200 segundo(s) - F/4
Sensibilidad: ISO 100
Balance de blancos: Nublado
Modo de AF: Manual
Fecha: 25/10/2006 12:58 h.
Lugar: Laguna Colgada (Ruidera).