Nunca me había pasado. Estoy preocupado. Él estaba ahí, tan tranquilo, viendo pasar el tiempo. Me di la vuelta para grabar un CD con las últimas fotografías y, al volver a la pantalla, se había ido. Así, sin decir nada. Yo le trataba bien: le dediqué una "entrada", no le molestaba, le dejaba en paz. Pero se ha ido. Quién sabe dónde estará. Quizá se cansó de ser unidimensional. A veces pasa. Seguiré buscando.