Dulce, el camino que me lleva a través de la vida. Amargo, el destino que aguarda sin haber partido nunca. Hoy huele triste el silencio que acompaña el final de la despedida. Nublado nace el alba de nada... De la nada vagando por la carretera. Y la carretera... Nace a mis pies como serpiente negra, que se estrecha, que se ensancha, que se curva y se endereza. Que repta por la tierra partiéndola en dos, permitiendo que mi viaje continúe. Pero hoy freno en seco y en la distancia contemplo el fantasma de mis propios temores: no es agua, no es vida, no es nada... Es sólo un espejismo que llevo persiguiendo desde que nací. Era más feliz sin saberlo.
Nikon D200
Objetivo: 18-200mm F/3.5-6.3 G
Longitud Focal: 200mm
Modo de exposición: Manual
Modo de medición: Puntual
1/800 segundo(s) - F/6.3
Sensibilidad: ISO 250
Balance de blancos: Automático
Modo de AF: Manual
Lugar: carretera de Cinco Casas a Argamasilla de Alba (Ciudad Real)

Curioso efecto en la foto. Genial.
Muchos besos.
Muchas gracias, amiga. Cuando era pequeño y atravesaba esta misma carretera, siempre esperaba impaciente cuándo el coche pisaría el "agua". Cuando crecemos, todo cambia.
¡Besos!
Tu eres tú, ni cambies, ni frenes , siempre acelera ("La Dolo" de Pastora)
Es precioso lo que has escrito, muy bueno, la foto me da vertigo (serán mis miedos...)
Se me ha caido una pestaña...voy a pedir un deseo; que nos devuelvan la inocencia.....jajajaja!!
No sabía que tenías destreza con la pluma, me encanta lo que has escrito, la foto me transmite vertigo, miedo...... pero sólo el autor sabe lo que significa....
Un abrazo!!!