"Y yo... te espero.
¡Te espero porque volverás!
Te espero porque se quedó
en el tintero la promesa
de un mundo mejor."
De vez en cuando, la realidad nos da una bofetada para recordarnos que los genios también pueden morir. Y así, hoy despido al autor de una buena parte de la banda sonora de mi vida. Nos deja Antonio, todo un genio. Y me deja desamparado musicalmente, triste y, como casi todas sus letras, melancólico. Me quedo con el recuerdo de sus canciones y la enorme humildad de quien se bajó del escenario para estrecharme la mano y darme las gracias (a mí, que no me conocía de nada) por acudir a la rueda de prensa de la presentación de uno de sus discos.
Gracias, maestro. Te espero.
Canción muy recomendable, especialmente a su final: "Te espero"

Qué lástima me da, y más sabiendo que era una persona tan humilde como para hacer eso. Es increible.
Muchos besos.