¿Quién tuvo la culpa? Y qué más da... Si no puedo olvidarte ni un minuto, si no puedo odiarte ni un segundo. ¿Quién tuvo la culpa? No lo sé. Quizá no existe la culpa. Quizá somos dos estúpidos que se engarzan, sin darse cuenta de que están condenados a amarse eternamente. Nadie tuvo la culpa, ni siquiera este río que contempla mi rostro ahogado de lágrimas y devuelve un reflejo distorsionado. Hoy parece que lloran las cascadas, y su reflejo es también mi reflejo. Porque hoy vuelvo a casa, de donde nunca debí partir, para volver a sentir tu cuerpo acoplarse a mí con milimétrica perfección. Quizá así dejen de llorar las cascadas.

Nikon D200
Objetivo: 18-200mm F/3.5-6.3
Longitud Focal: 200mm
Modo de exposición: Manual
Modo de medición: Puntual
1,3 segundos - F/36
Sensibilidad: ISO 100
Modo de AF: Manual
Extras: trípode, filtro polarizador y disparador automático (5 seg.)
Lugar: Lagunas de Ruidera (Castilla-La Mancha)