Tan profundo que vi árboles bajo el agua. Tan profundo que el sol era de papel celofán. Tan profundo que el espejo se rompió en mil trocitos de cielo. Tan profundo que volé por encima de la Luna. Tan profunfo que cuando aterricé lo hice encima de una laguna. Tan profundo que podía creer. Tan profundo que te podía oler. Tan profundo que el árbol se movió bajo el agua para saludarme. Tan profundo que disparé una cámara de fotos hecha de barro y cristal... Aquella noche dormí tan profundo que casi no pude distinguir cuándo había despertado. Por eso sé que estoy vivo.

Nikon D200. Objetivo: Sigma 18-200mm F/3.5-6.3 G
Longitud Focal: 65mm
Modo de exposición: Manual
Modo de medición: Puntual
1/160 segundo(s) - F/5.3
Sensibilidad: ISO 100
Balance de blancos: Automático
Modo de AF: Manual
Lugar: mis sueños...