Toledo, ciudad imperial. Imponente y majestuosa urbe, bajo un no menos imponente y majestuoso cielo. Se levantan cuatro torres que despuntan en el ocaso de los tiempos, sobre el más alto lugar que preside tus calles, para contemplarlas con superioridad altiva. Duerme hoy que el cielo se apaga, para despertar mañana y seguir velando tus secretos que, celosamente, te guardas para tus adentro. Que nadie te los descubra.
Nikon D200. Objetivo: Sigma 18-200mm F/3.5-6.3
Longitud Focal: 78mm
Modo de exposición: Manual
Modo de medición: Puntual
1/1600 segundo(s) - F/6.3
Sensibilidad: ISO 100
Balance de blancos: Automático
Modo de AF: Manual
Lugar: Carretera N-401 a su paso por Toledo.

Bonita foto y composición. Me encanto esta ciudad cuando estuvé visitandola. Espero volver en alguna ocasión por sus calles.
Desde esta persepectiva, bien parece una corona imperial ese majestuosa Alcázar...
Un instantánea excelente...
Arrivederci !