El Castillo de Rochafrida
La única manera de resistir al tiempo es fundirse con él. ¡Cuántos sentimientos se le acumulan a uno cuando visita un lugar que creía legendario! El Castillo de Rochafrida (o Rocafrida) en La Mancha, en cuyos pies nace como un espejismo la fuente conocida como Fontefrida (¡Sí, existe!) es el protagonista de algunos de los pasajes liteterarios más antiguos del romancero anónio español. El propio Cervantes introdujo algunas líneas en su obra magna. Y hoy son mis pies los que deambulan por este reseco y solitario lugar, sosteniendo mi cuerpo expuesto a un sol sin piedad que, como antaño, sigue quemando pensamientos. En el aire, el olor a historia y literatura. En la tierra, los restos de las vidas de unos hombres cuyo arte no muere si lo seguimos recordando. En mi cámara, siempre, sólo lo que ven mis ojos. Y no es una leyenda.
"En Castilla está un castillo, / que se llama Rocafrida / Al castillo llaman Roca, a la fuente llaman Frida / Dentro estaba una doncella / que llaman Rosaflorida: / siete condes la demandan, / tres duques de Lombardía; / a todos los desdeñaba, / tanta era su lozanía. / Enamorose de Montesinos / de oídas, que no de vista."
Cámara: Nikon D200. Sigma 18-200mm.
Fotografía: 18 mm. ISO 500. 1/5000. F5
Lugar: Ruinas del Castillo de Rochafría o Rochafrida (Ossa de Montiel, Castilla-La Mancha)
