05.15 de la mañana. Podría coger el autobús, pero prefiero caminar. Es tan temprano que no sé si es hoy o anoche. Todo duerme: los coches, los edificios, las calles... Todos, menos yo. Que salgo a la calle y cruzo mi ciudad en penumbras, con la única compañía de la luz de las solitarias farolas. Dos kilómetros de paseo para ir al trabajo. Dos kilómetros de calles históricas, rincones centenarios y arquitectura emblemática. Y Palacio. El Palacio Real de Aranjuez como telón de fondo a mi paseo. Y la delicada estela de diminutas gotas de agua que no caen, sino flotan en el ambiente, creando una pática resplandeciente que crea un halo alrededor de Palacio. Gran ciudad. Gracias por permitirme estar dentro de ti.

Cámara: Nikon D200. Sigma 18-200mm.
Fotografía: 18 mm. ISO 400. 1/10s. F3,5.
Lugar: Avenida de Palacio, Aranjuez (Madrid)