Hace ya dos años que empecé a mostrar públicamente lo que ven mis ojos. En este tiempo, el blog y yo mismo hemos cambiado. Pero también La Coctelera: demasiada publicidad. Uno comprende la necesidad de devolver el favor por almacenar los pensamientos de uno, pero una cosa es dar la mano y otra que te tomen el brazo: no sabía si el blog era mío o sólo estaba de prestado. Además, el tamaño de las fotografías era demasiado pequeño, y las plantillas escasas y poco atractivas.
Pero no os asustéis. Simplemente nos mudamos. Una pena por los buenos amigos, pero no hay por qué perderlos. Porque, a partir de ahora, "Lo Que Ven Mis Ojos" es LA RETINA DE CRISTAL. Un nuevo blog mejorado, ampliado y actualizado. ¿Dónde? Aquí...
Muchas gracias a todos por las visitas, los comentarios y la amistad. Es hora de cerrar los ojos y abrir la retina.
Él regresa a casa tras un largo paseo. Él sale a la calle dispuesto a comerse el día. Él está cansado y quiere sentarse. Él tiene tanta energía que se cree inmortal. Él necesita la compañía de su fiel amigo. Él todavía está buscando compañía para el resto de su vida. Él camina en la sombra del otoño. A él le ciega la luz de la primavera. Él luce la mirada firme de la sabiduría. Él lleva la cabeza gacha del aprendiz. Él sobrescribe su historia con pasos cortos pero seguros. Él inventa caminos sin pensar en las consecuencias. Él piensa más en los suyos que en sí mismo. Él quiere hacer el mundo suyo.
Ambos se encontraron un día paseando por la vida. Pero no se miraron a los ojos.
Dentro de la cueva más profunda que pueda escarbar. Allá donde la luz jamás alcance mis pupilas... Seguirás cegando mis ojos. Que pase el tiempo por delante de mis labios. Encadenados al beso eterno de nuestra noche seguiremos unidos para siempre, atrapando cada hora, cada minuto, cada latido. Dos vidas sumadas por una casualidad espacio-temporal. Estabas tan cerca que encontrarte fue un milagro. Y todavía me pregunto qué viste en mí. Pero jamás me preguntes por qué tú. Escalando la montaña más alta que creó mi enferma imaginación. Esquivando todos los obstáculos, todas las piedras, todas las trampas que yo mismo coloqué... Cuidas cada paso que doy para que no vuelva a caer al abismo de mis pensamientos. Quizá debería tomar las riendas del viaje, pero no sé adónde vamos. Sólo sé que sea cual sea el destino quiero ir contigo. Soy un pintor sin acuarelas ni pincel. Un fotógrafo sin museo ni exposición. Un escritor sin páginas ni bibliografía. Un cantante sin voz ni canción. Un músico incapaz de hacer sonar nada. Y mi estupidez se agrava sabiendo que cuento con semejante musa. Que nadie me lo tenga en cuenta.
Nunca me había pasado. Estoy preocupado. Él estaba ahí, tan tranquilo, viendo pasar el tiempo. Me di la vuelta para grabar un CD con las últimas fotografías y, al volver a la pantalla, se había ido. Así, sin decir nada. Yo le trataba bien: le dediqué una "entrada", no le molestaba, le dejaba en paz. Pero se ha ido. Quién sabe dónde estará. Quizá se cansó de ser unidimensional. A veces pasa. Seguiré buscando.
Don Quijote se quedó dormido un instante, sólo un instante. Y cuando despertó, comprobó que los gigantes se habían convertido en monstruos de cemento y cristal, tan altos o más que aquellos que movían sus brazos cuales aspas indestructibles en el Campo de Montiel. Pero ni la sombra de sus desafiantes y fornidos cuerpos cuadrados le amedrentó para desertar de tan inesperada batalla. Por eso, una vez más, asió su lanza con una mano y con la otra mostró su escudo, bastante más valiente que su escudero. Y comenzó así a correr por entre las calles de esta ciudad, sin pertacarse de que sólo era una estatua y de que el Siglo XXI era su peor enemigo. Aún así... suerte, maravilloso loco.
Nikon D200, Objetivo: Sigma 18-200mm F/3.5-6.3 Longitud Focal: 65mm Modo de exposición: Manual Modo de medición: Ponderada central 1/640 segundo(s) - F/5.3 Sensibilidad: ISO 100 Modo de AF: Manual Lugar: Valdepeñas (Ciudad Real)
Cuando él mira el horizonte ve la sombra del árbol donde jugó de niño, pensando quizá en algún recuerdo escurridizo, acariciando el aroma del final del verano, soñando despierto viajar en el tiempo. Cuando ella mira el mismo horizonte la juventud hierve en sus jóvenes venas repletas de pintura, con la fuerza del viento ondeando su melena rubia, desafiando al propio futuro, atrapada en la bidimensionalidad de su existencia. E impecablemente preparada con su elegante vestido rosa.
Nikon D200 Objetivo: 18-200mm F/3.5-6.3 Longitud Focal: 40mm Modo de exposición: Manual Modo de medición: Ponderada central 1/60 segundo(s) - F/4.8 Sensibilidad: ISO 320 Modo de AF: Manual Lugar: Argamasilla de Alba (Ciudad Real).
Aunque es posible que ya recordéis casi todas las fotos, este tercer vídeo es el que más me ha gustado como ha quedado. Amarok da muchas posibilidades. Ojalá os guste.
Sabidudría, experiencia, inteligencia, perspectiva, serenidad... ganas de vivir. ¿Quién fue tan estúpido como para no querer conocer la vejez?
Nikon D200 Objetivo: 18-200mm F/3.5-6.3 G Longitud Focal: 18mm Modo de exposición: Automático programado Modo de medición: Multipatrón 1/200 segundo(s) - F/7.1 Sensibilidad: ISO 100 Modo de AF: Manual Lugar: Chinchón, Madrid.
BLOG DE FOTOGRAFÍA. Por ojos tengo dos cámaras fotográficas que lo examinan todo. A veces pienso que estaría bien que la gente pudiera ver lo que ven mis ojos. Este es el resultado.