Recorro con la vista el paisaje. Estoy en silencio y se está poniendo el sol. Las nubes tratan de molestar al astro rey, pero no lo consiguen del todo y, en vez de cubrirlo por completo, crean un impresionante despliegue de colores rojos y amarillos. Tres pájaros, en perfecta y geométrica formación triangular, observan la escena desde una altura especialmente privilegiada. No hace viento; las nubes se mueven despacio. Un pescador buscando presas hace ruido abajo, en la laguna, entre los juncos. El sol se va ocultando muy lenta y horizontalmente. El paisaje se va apagando. El humo de una chimenea cercana da un toque especial al olor del aire. Pienso en el pasado. Mi mente sueña con recuerdos personales que se mezclan con fantasías nunca vistas. Pienso en otros años, otras décadas y otros siglos. Recreo en mi mente historias sobre este lugar leídas con anterioridad. Pero también pienso en el futuro, en el incierto futuro; y me aterra más que el pasado: ¿Qué pasará con este paraje? ¿Seguirá como hasta hoy? Me estremezco, entristezco y preocupo. El espectáculo luminoso del ocaso del sol me devuelve, afortunadamente, al presente. Olvido el tema. Decido no preocuparme por ello; no al menos en este mágico momento. Las bandadas de pájaros han dejado de pasar; parece como si ellos también quisieran contemplar este espectáculo, y descansaran de sus vuelos para admirar la belleza del instante. Vuelve a reinar el silencio; el pescador ha desaparecido. La oscuridad ha ganado la partida, como cada tarde, y el sol se retira discretamente por detrás del cerro de enfrente. Ya duerme; ya no está. La falta del calor de los rayos del sol me invita a volver al interior de la casa, y así lo hago. Cierro la vieja y pesada puerta de madera. Pero vuelvo a asomarme por la ventana. Y no puedo evitarlo: la inquietud, la preocupación y la duda me arrebatan el pensamiento y se vuelven a hacer fuertes en mi mente. Y una pregunta me deja, finalmente, intranquilo: ¿Qué será de este lugar en el futuro? ¿Qué será de él cuando yo ya no esté? Una triste canción merodea por mi mente. Me reconforta y tranquiliza a la vez. Acerco mis labios al frío cristal de la vieja ventana. El vaho de mi respiración y de mi aliento la empañan. Mis dedos recorren el cristal y acarician el marco de madera. Casi sin pensarlo, como un loco que actúa sin razonar, cierro los ojos y beso el cristal. "Buenas noches -susurro- Mañana, al menos mañana, ambos despertaremos."
Texto: 13 de octubre de 2001. Publicado en el "Periódico del Común de La Mancha" * Primer relato publicado en un medio de comunicación (20 años).
Fotografía; Nikon D200. Objetivo: Sigma 18-200mm F/3.5-6.3 Longitud Focal: 18mm Modo de exposición: Manual Modo de medición: Puntual 1/250 segundo(s) - F/9 Sensibilidad: ISO 200 Modo de AF: Manual Modo de sincronización del flash: Cortinilla delantera Modo de flash: Incorpor., i-TTL Fecha: 25/07/2008. 18:02 horas. Lugar: Parador abandonado en el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera.
El que está arriba quiere la comida del de abajo, y el de abajo quiere la perspectiva del de arriba. Así es la vida.
Nikon D200. Objetivo: Sigma 18-200mm F/3.5-6.3 Longitud Focal: 200mm Modo de exposición: Manual Modo de medición: Puntual 1/2.5 segundo(s) - F/40 Compensación de la exposición: 0 EV Sensibilidad: ISO 100 Optimizar imag: B/N Balance de blancos: Nublado Modo de AF: Manual Lugar: el Río Tajo a su paso por Aranjuez.
Cuanto más tarde me despierto, menos duermo. Y aunque vuelva madrugar, ni Dios me ayudará. Hay una estrella de savia abriendo sus brazos al alba. Quiere crecer hasta las copas más altas. Pero se marchita antes de lograr la hazaña. Y de tanto llorar se pudren sus recuerdos. Una vez soñé que estaba despierto. Y de tanto soñar, me quedo sin sueños.
Esta, por los malos momentos, que revalorizan los buenos.
Nikon D200. Objetivo: Sigma 18-200mm F/3.5-6.3 Longitud Focal: 116mm Modo de exposición: Manual Modo de medición: Puntual 1/640 segundo(s) - F/5.6 Sensibilidad: ISO 500 Balance de blancos: Nublado Modo de AF: Manual Fecha: 24/10/2009. 11:33 h. Lugar: Jardín del Príncipe (Aranjuez).
Cada camino que parte de algún lado esconde en su cuerpo de serpiente los pasos de todos los que lo pisaron. Esos pasos silenciosos del que busca escondite. Esos pasos furtivos del que huye de algo, de todo, de nada. Esos pasos en la callada madrugada. Esos pasos acompañados del calor del sol del verano. Veo los caminos como seres inertes pero imprescindibles, sin los que el ser humano estaría perdido, vagando sin rumbo, sin sentido, torpe y penoso. Caminos serpenteantes que atraviesan cumbres y riscos, montañas y valles, ríos y riberas. Se adaptan al paisaje, mimándolo y cuidándolo. Es ahí, en cada pisada en el terreno, donde el caminante deja parte de su alma, que recupera paradójicamente a cada caminata. Porque el alma que se queda no se descuenta de nuestro saldo; sirve para enriquecer la del que llega. Y así, a cada paso, nuestras almas se mezclan, confluyen, conviven y perpetuan. Paso a paso. En el camino que nos lleva. El que ayer fue sueño, hoy realidad y mañana nada. Y seguimos caminando...
Nikon D200. Objetivo: Sigma 18-200mm F/3.5-6.3 Longitud Focal: 200mm Modo de exposición: Manual Modo de medición: Puntual 1/50 segundo(s) - F/6.3 Sensibilidad: ISO 500 Balance de blancos: Nublado Modo de AF: Manual Fecha: 24/10/2009. 11:07 h. Lugar: Jardín del Príncipe (Aranjuez)
¿Quién pudiera ser dueño del tiempo, poder acelerarlo, ralentizarlo o detenerlo a su antojo? Afortunadamente, nadie.
PRIMERA PARTE: Nikon D200. Objetivo: Sigma 18-200mm F/3.5-6.3 Longitud Focal: 18mm Modo de exposición: Automático programado Modo de medición: Ponderada central 1/500 segundo(s) - F/11 Compensación de la exposición: +0.7 EV Sensibilidad: ISO 400 Balance de blancos: Automático Modo de AF: Manual Fecha primera toma: 25/08/2009. 19:01:09 Fecha última toma: 25/08/2009. 20:28:09.0 Lugar: Lagunas de Ruidera.
SEGUNDA PARTE: Nikon D200. Objetivo: Sigma 18-200mm F/3.5-6.3 Longitud Focal: 40mm Modo de exposición: Manual Modo de medición: Ponderada central 1/6 segundo(s) - F/4.8 Compensación de la exposición: 0 EV Sensibilidad: ISO 400 Balance de blancos: Automático Modo de AF: Manual Fecha primera toma: 25/08/2009. 21:27:19.1 Fecha última toma: 25/08/2009. 22:10:43.2 Lugar: Lagunas de Ruidera.
Como Octubre no llegaba, decidí salir a su encuentro. No habíamos quedado, pero llevaba 28 años sin faltar a su cita. Quizá fue culpa mía al dar por supuesta su lealtad, temporada tras temporada. Me calcé y bajé al bosque en su busca. Mis pies jugaron por la húmeda tierra, pero no sintieron el crujir del otoño. Así lo estuve buscando tres placenteras horas. El otoño, fábrica de hojas de secas en el suelo y pardos colores en las copas. Acogedor corredor entre el verano y el invierno. Carnaval de plantas, arbustos y demás amigos vegetales, que tiñen sus cuerpos con llamativos motivos dignos de Van Gogh. Le estuve buscando, abnegado, en medio del capricho de la Naturaleza. Pero no lo encontré. No vi suelos de hojas ni lluvia dorada. Entonces, cuando las fuerzas de mis piernas parecían querer hacerme desertar, alcé mis ojos para tratar de ver el cielo. Pero entre medias se interpuso esa majestuosa explosión de colores mezclados y preparados para dejarse vencer por la gravedad. Como pacientes tejedoras, las ramas de los más altos árboles estaban preparando una auténtica alfombra de hojas que, en cualquier momento, lloverá sobre nosotros para cubrirlo todo, al fin, del majestuoso otoño. Sólo hay que saber esperar un poco más.
Nikon D200. Objetivo: Sigma 18-200mm F/3.5-6.3 Longitud Focal: 55mm Modo de exposición: Manual Modo de medición: Puntual 1/160 segundo(s) - F/5 Sensibilidad: ISO 500 Balance de blancos: Nublado Modo de AF: Manual Fecha 21/10/2009. 11:45 h. Lugar: Jardín del Príncipe (Aranjuez).
Nikon D200. Objetivo: Sigma 18-200mm F/3.5-6.3 Longitud Focal: 34mm Modo de exposición: Manual Modo de medición: Puntual 1/1250 segundo(s) - F/4.5 Sensibilidad: ISO 200 Modo de AF: Manual 14/06/2008. 16:28 h. Lugar: Lagunas de Ruidera (Ciudad Real)
BLOG DE FOTOGRAFÍA. Por ojos tengo dos cámaras fotográficas que lo examinan todo. A veces pienso que estaría bien que la gente pudiera ver lo que ven mis ojos. Este es el resultado.