Sí, era una locura. Pero sí, había que hacerlo: viaje relámpago en pleno temporal de frío, con todo el mundo quedándose en casa y las autoridades pidiendo que nadie coja el coche. ¡Pero a qué se reduce la vida entonces? ¿A quedarse en casa cuando la Naturaleza nos regala estampas tan maravillosas? El único sistema lacustre travertínico de España (uno de los únicos del mundo) completamente lleno de agua. Había que correr el riesgo. Y mereció la pena. ¿Cómo no visitar ese refugio que tantas fotos me ha brindado para este blog y que significa tanto para mí, a pesar de estar a dos horas de mi casa?
Este es el resultado de un viaje express para comprobar que las Lagunas de Ruidera están espectaculares y, además, nevadas. Impresionante. Pocos lugares pueden compararse a este grandioso espectáculo natural. Sirvan estas escasas imágenes para intentar describir tan magna maravilla. Y como recuerdo de un día inolvidable.
Comenzamos el viaje en el Pantano de Peñarroya, con su presa y su castillo. Es donde confluye toda el agua de las lagunas, y como vemos estaba saltando con fuerza, lo que indicaba que lo que nos esperaba arriba prometía...
Uno de los lugares más espectaculares es el conocido como "El Hundimiento", la mayor catarata del Parque Natural, nacida en 1545 a consecuencia de una inundación. Es impensable creer que ahí abajo se bañara un servidor hace unos años, cuando bajaba considerablemente menos agua.
Uno de los parajes que más me gusta visitar es "La Isla", un muy estrecho brazo de tierra que se adentra en la laguna más grande (La Colgada), hasta quedar separada de la tierra firme y convertirse en una auténtica isla unida por un puente de madera bastante deteriorado (que otras veces ha aparecido en este blog). Fue impresionante comprobar que la crecida del agua ha hecho desaparecer literalmente la isla, pues como vemos, detrás del puente sólo hay agua y las plantas emergidas.
La magia de las Lagunas de Ruidera no sólo son las lagunas en sí, sino sus cascadas y ríos, que comunican todos los lagos entre sí. No siempre se pueden disfrutar, de hecho casi siempre están secos, pero esta vez vimos un espectáculo impresionante, además, aderezado por la nieve.
La laguna más peculiar es La Lengua, caracterizada por unas orillas completamente verticales, formadas por paredes de piedra natural que encajonan el río. Al mismo borde de la laguna nos sorprenden las "terrazas" de piedra formadas de forma natural que parecen querer asomarse al espejo de agua. Una vez más, es increíble ver que el agua llega hasta el mismo borde de las terrazas, como si fuera un vaso a punto de desbordarse.
¿A punto de desbordarse? ¡No! Está completamente desbordada! Este es el aliviadero hacia la laguna inferior, la Salvadora:
En la cabecera, el agua entra en esta laguna de una forma no menos bella a cuando sale: las cascadas más bonitas de todo el Parque. Una hilera de piedras que lloran agua de forma preciosa. Sin comentarios:
Como decía, me habría encantado pasar un par de días fotografiando todo, pero había que volver el mismo día, y me quedé con las ganas de visitar muchos lugares. Sirvan estas últimas imágenes como un intento de lograrlo.
No quisiera dejar pasar la oportunidad para denunciar, una vez más, la nefasta gestión de este parque natural: sobreexplotado en verano (cuando más feo es) y completamente dejado, olvidado y abandonado en invierno. Es increíble que el Centro de Recepción esté cerrado en fin de semana y que sea difícil encontrar un lugar donde poder comer, porque todo está cerrado, porque los empresarios consideran a las lagunas, piscinas. Esto provoca una masificación tremenda en el estío que destruye de las propias lagunas, debido a los miles de visitantes que se acumulan al día. Considero que este lugar es más bello en otoño e invierno, y completamente desaconsejable en verano.
Por último, no quisiera dejar de agradecer a Noelia su disposición a cumplir mis locuras con su maravillosa sonrisa y compañía, a pesar del susto de hacerla conducir sobre carreteras completamente heladas. ¡Más quisiera Schumacher!